Señales inesperadas de problemas cardíacos

El corazón humano bombea incansablemente sangre a través del cuerpo todos los días, suministrando nutrientes y oxígeno a los órganos y tejidos.

Desafortunadamente, las enfermedades cardiovasculares son trastornos graves que afectan a un gran porcentaje de la población y siguen siendo la primera causa de muerte en países como México. 

Hay una variedad de factores que pueden causar enfermedad cardíaca, pero la buena noticia es que existen medidas simples para prevenirlas y tratamientos médicos para curarlas. 

En general, se considera un problema cardíaco cuando el corazón ya no realiza su función al ciento por ciento. En el caso de insuficiencia cardíaca, por ejemplo, la capacidad de bombeo del corazón puede disminuir hasta tal punto de que órganos importantes como el cerebro, los riñones y los músculos ya no pueden recibir suficiente sangre, oxígeno y nutrientes.

Los síntomas más comunes de la insuficiencia cardíaca son los siguientes:

  • Dolor en el pecho, que se siente como si tuvieras un elefante sentado en el pecho.
  • Dificultad para respirar, caracterizada por respiraciones cortas y rápidas.
  • Dolor que se propaga al brazo izquierdo, entre otros lugares.

Pero ya en una etapa temprana de la enfermedad tu cuerpo comienza a señalarte que algo anda mal. ¿Sabías que las erupciones o la inflamación de las extremidades también pueden ser síntomas de enfermedad cardíaca?

En el siguiente artículo verás 6 síntomas en gran medida desconocidos de que tu corazón ya no está funcionando correctamente.

1. Hinchazón en el abdomen

Si notas que tu estómago está inflamado y tienes problemas para digerir comida pesada, puede tratarse de una ascitis, es decir, una barriga de agua. Demasiado líquido en el abdomen suele  provocar dolor, flatulencia y hasta una hernia umbilical. Con frecuencia, esta acumulación de líquido está relacionada con un trastorno hepático, pero hay muchos casos en los que una panza de agua también puede reflejar un problema cardíaco.

Ponte en contacto con su médico para llegar a la raíz del problema y descartar un problema cardíaco.

2. Piel pálida o azulada

La piel pálida o azulada en las manos, los pies, los labios, la nariz o debajo de las uñas puede ser un signo de que la sangre no contiene suficiente oxígeno. Esta afección se denomina cianosis. Debido al bajo contenido de oxígeno, la hemoglobina roja clara se ve de color rojo oscuro o incluso azulado.

Si notas esta coloración azul, es necesario consultar a un médico, porque la falta de oxígeno puede dañar irreversiblemente el tejido en las áreas afectadas. Incluso si tu piel está extremadamente pálida y fría, asegúrate de que no sea un problema relacionado con la mala circulación.

3. Piernas y tobillos inflamados

Si la capacidad de bombeo del corazón se reduce, puede haber una mayor retención de agua en el cuerpo. Este trastorno se denomina edema. Las piernas, los tobillos y los pies se ven afectados con mayor frecuencia debido a la fuerza de gravedad. La sangre que fluye de regreso ya no puede ser bombeada lo suficiente y se desarrolla un bloqueo delante del corazón, el cual se extiende de regreso a los pequeños vasos en el área del pie. La presión hace que haya más líquido en el tejido circundante, causando inflamación.

Tan pronto como la hinchazón de los pies y las piernas se acompañe de dolor torácico o problemas respiratorios, debes consultar a un médico de inmediato.

4. Aumento repentino de peso

El aumento de peso provocado por problemas cardíacos es muy diferente del aumento de peso debido a trastornos metabólicos o a una dieta deficiente. De hecho, una persona con insuficiencia cardíaca puede aumentar de peso hasta 2 kg en una sola noche. Este aumento se debe a la acumulación de líquido en varias partes del cuerpo: ya sea en el abdomen, los pulmones o, como se mencionó anteriormente, las piernas.

Por lo tanto, las personas con enfermedades crónicas deben pesarse cuando se despierten, antes de comer o antes de realizar otras actividades.

5. Sarpullido cutáneo

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano. Por lo tanto, no es sorprendente que algunos problemas cardiovasculares se hagan reflejen directamente en él. Un sarpullido sebáceo, por ejemplo, indica un nivel extremadamente alto de colesterol en la sangre o diabetes no detectada.

Debido a que estas dos enfermedades son extremadamente riesgosas para el corazón, debes consultar al médico para que sea él quien determine las causas y el tratamiento a seguir. 

6. Confusion mental

El último síntoma, en gran medida desconocido, de los problemas cardíacos es una repentina sensación de confusión. Aunque por lo general este síntoma se asocia con afecciones como la demencia, puede estar relacionado con una disminución del rendimiento cardíaco. La confusión surge debido a que llega menos sangre al cerebro o porque la concentración de algunas sustancias, como el sodio, han cambiado en la sangre.

A menudo, son los demás los que notan el síntoma antes que la persona que lo padece, y es mejor consultar a un médico para asegurarse de que no se trata de algo grave.

Por supuesto, muchos de estos síntomas también ocurren cuando padeces otras enfermedades o problemas psicológicos como la ansiedad. Sin embargo, si estás preocupado por la salud de tu corazón y te identificas con estos síntomas, no dudes en consultar a un médico y llevar a cabo los exámenes necesarios. ¡Más vale prevenir que curar!

 

Este sitio web no tiene el propósito de sustituir, completar o refutar los consejos, exámenes, tratamientos o diagnósticos profesionales de médicos, farmacéuticos, psicoterapeutas, facultativos médicos o cualquier otro profesional médico.

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