7 errores al lavarte el cabello y cómo hacerlo correctamente

No es ningún secreto que mucho calor o demasiado spray para el cabello dañan tu melena. Por esta razón, cada vez más hombres y mujeres acuden a ciertos artículos para darle protección extra a su cabello. Los champús, acondicionadores y tratamientos especiales encabezan la lista de los productos más solicitados.

Pero estos artículos también pueden perjudicar al cabello si se usan con demasiada frecuencia o de forma incorrecta. En la siguiente lista encontrarás siete errores relacionados con el lavado y el cuidado del cabello, así como los respectivos consejos para evitarlos: 

1. Peinar el cabello mojado

 

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Uno de los errores más comunes es, probablemente, la forma de peinarlo. Justo después de lavarte el cabello, sueles deshacerte de los molestos nudos con un peine o un cepillo. Sin embargo, puedes arrancarte involuntariamente muchos cabellos sensibles cuando el cepillo se atasca en los nudos.

Consejo: Cepíllate bien el cabello antes de tomar una ducha. De esta forma, evitarás que se enrede mientras se lava, y también eliminarás restos previos de productos. Después de la ducha, puedes, si lo deseas, pasar suavemente los dedos por el cabello para acomodarlo un poco.

2. Lavar el pelo a diario

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Muchas personas asocian un cabello hermoso a una melena sin grasa y libre de caspa. Pero, de hecho, la grasa que producen las glándulas sebáceas del cuero cabelludo sirven para mantener el brillo saludable del pelo. Desafortunadamente, no existe una regla general sobre la frecuencia con la que debe lavarse el cabello, ya que depende en gran medida del tipo de pelo.

Consejo: no se recomienda el uso diario de champú, ya que elimina la grasa del cuero cabelludo. Lo mejor es seguir la regla de oro: "tan a menudo como sea necesario, pero lo menos posible".

3. Agua caliente

 

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¡Ten cuidado con las duchas calientes! Por supuesto, es agradable tomar una ducha caliente y relajante después de un duro día de trabajo. Pero cuando se trata del cabello, debes bajar la temperatura del agua sin excusa alguna. El agua caliente no limpia el cabello más de lo que ya está y además lo priva de su grasa natural, lo que a la larga puede dar lugar a un pelo frágil y seco.

Consejo: Usa agua tibia para hacerle un favor a tu pelo y otro a tu cuero cabelludo. Sé valiente y ponle agua fría al grifo de la ducha al final y enjuágate la cabeza para que la cutícula del cuero cabelludo se cierre. Tu melena te lo agradecerá al tener brillo y una textura suave.

4. El producto equivocado

Hay tantos productos diferentes para el cuidado del cabello en el mercado que a veces uno no sabe qué champú usar, razón por la cual terminamos comprando los productos que despiertan nuestro interés a través de la publicidad. Sin embargo, vale la pena mirar más de cerca los ingredientes de las botellas. Siempre hay uno que se adapta más a tu tipo de pelo.

Consejo: tómate un tiempo para leer las etiquetas y elegir el champú que satisfaga las necesidades de tu cabello. Si no te gusta, compra otro la próxima vez. En última instancia, solo tienes que probar qué champú es el mejor para tu cabello.

5. Champú en todo el cabello

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Una vez que hayas encontrado tu champú favorito, la regla de oro a seguir es "menos es más". Evita hacer demasiada espuma, ya que permanece en el cabello durante mucho tiempo y, en consecuencia, lo reseca. Además, es más difícil de eliminar. 

Nuestro consejo: toma una pequeña cantidad del champú y masajea brevemente el cuero cabelludo. Omite las puntas ya que el champú puede dañarlas. No te preocupes: cuando te lavas el pelo con champú, el producto llega hasta las puntas sin necesidad de aplicarlo directamente sobre ellas. 

6. Masajear el cuero cabelludo durante mucho tiempo

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Hablando de masajear, no frotes demasiado para no dejar al cuero cabelludo sin su grasa natural, ya que puede resecarse. Esto podría dar lugar a la aparición de caspa, que es un problema realmente difícil de eliminar. 

Consejo: haz espuma con el champú entre tus manos y luego aplícalo sobre la cabeza, sobre todo en las raíces del cabello, porque la mayor parte de la grasa se forma allí. Después distribúyelo por el resto del pelo.

7. Envolver el cabello con una toalla

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Por lo general, después de la ducha quieres secar tu cabello lo más rápido posible. Mucha gente comete el error de usar una toalla para secar la cabeza, pero esto puede romper tu cabello y provocar que las puntas se abran.

Consejo: después del lavado, exprime primero tu cabello un poco con las manos. Luego quítale la humedad con una toalla de algodón haciendo un poco de presión. Después ponte la toalla como turbante y deja secar el pelo unos 10 minutos, aunque lo mejor es que el cabello se seque al aire libre. Si no tienes tiempo de hacerlo, debes buscar un producto para proteger el cabello antes de usar el secador de pelo. 

Uuuf, ¿quién hubiera pensado que puedes dañar tanto tu cabello al lavarlo? Estamos seguros de que por lo menos uno de estos consejos te será de gran utilidad y te ahorrará algunas visitas a la peluquería.

Créditos:

Brigitte, Eat Move Feel

Este sitio web no tiene el propósito de sustituir, completar o refutar los consejos, exámenes, tratamientos o diagnósticos profesionales de médicos, farmacéuticos, psicoterapeutas, facultativos médicos o cualquier otro profesional médico.

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